Estas son las formas rápidas de limpiar el techo de tu casa


Con la llegada del otoño y el invierno, es necesario tener nuestros techos en buenas condiciones para recibir los estragos que vendrán con la humedad, principalmente los no bienvenidos hongos. Junto con tomar las medidas de resguardo pertinentes para nosotros, debemos escoger bien qué tipo de químicos utilizar para dejar los techos limpios en poco tiempo y por mucho más tiempo. Es recomendable hacerlo de igual formas al cambio de cada estación.

Vinagre blanco

El truco para limpiar la casa más típico es envolver en la escoba un paño húmedo y pasarlo por el techo, este método nos servirá para los distintos techos de nuestra casa, sin embargo, en los que las manchas sean más extremas, como por ejemplo en la cocina, deberás incluir en el paño limpiador, vinagre blanco y un poco de detergente con agua tibia para eliminar más efectivamente la suciedad que, la mayoría del tiempo han ser de grasas.

También puedes usar un rodillo para pintar, primero deberás rociar la solución que preparaste por el techo y luego pasar el rodillo, como si estuvieras pintando pero esta vez estarás sacando lo indeseado de tu techo.

La infalible aspiradora

Nuestra fiel y querida amiga aspiradora. Este truco de limpieza para el hogar seguro es casi el más sencillo, siempre y cuando tu techo sea bajito o tú seas muy alto o alta, lo importante es lograrlo sin provocarnos accidentes. Quizás debas utilizar algún accesorio en tu aspiradora para no rayar el techo, eso dependerá del material de este. El aspirarlo te asegurara la mantención y evitará de paso, cualquier tipo de alergias.

Mister plumero

Y finalmente, el único, respetable y más popular de todos, el plumero. La gracia de ocupar este efectivo instrumento es lo ligero y amigable que es con nuestro espacio. La clave es que si lo haces diariamente o al menos semanalmente, no será necesario hacer ningún tratamiento engorroso a tu techo. El plumero nos proporciona una mantención muy prolija de nuestro techo y casa en general. Un techo limpio es, aunque no lo veamos, una casa limpia.