¿Qué debo saber antes de tomar un crédito hipotecario?


Tal vez tu estabilidad laboral hoy te permite cotizar un crédito para la compra de una vivienda, iniciando con ella la construcción de tu patrimonio. Excelente idea; puede ser la mejor inversión de tu vida. Sin embargo, este compromiso financiero no es una decisión que debas tomar a la ligera. Antes de hacerlo, tienes que conocer varias cosas de fundamental importancia.

¿Qué debes saber sobre los créditos hipotecarios?

1. Son obligaciones financieras importantes

Los créditos hipotecarios representan una deuda a pagar en cuotas mensuales en el mediano o largo plazo. Por lo general, durante los primeros años el costo de las mensualidades es superior al valor de la renta, así que asumirás una obligación financiera de largo aliento.

En caso de no poder solventar los pagos, no es fácil “congelar” o cancelar la cuota. Puedes perder la propiedad o – en el mejor de los casos – verte obligado a venderla para saldar la deuda pendiente, obviamente asumiendo los costos de este proceso.

Evalúa a conciencia tu solvencia económica y elabora un plan financiero de vida, donde queden registrados todos tus ingresos y egresos. De esa manera, podrás determinar tu real capacidad de pago y determinar si estás o no en condiciones de asumir una hipoteca.

2. Debes contar con un ahorro previo (pie de la vivienda)

Para acceder a un crédito hipotecario, antes es necesario contar con un monto que oscila entre el 20 y el 30% del valor total de la propiedad.

3. Hay distintos créditos hipotecarios

En el mercado financiero chileno pueden encontrase tres soluciones hipotecarias para adquirir vivienda:

Crédito hipotecario con letras:

Se financia con letras hipotecarias, las cuales se venden en la bolsa de valores o puede adquirirlas el propio banco. En esta modalidad hay que tener presente que el precio obtenido por la venta de las letras fluctúa conforme a las condiciones de mercado. Esta diferencia debe asumirla el cliente o el banco, según lo pactado en la escritura.

Mutuo hipotecario endosable:

Es un préstamo sustentado en un contrato, en el cual la entidad financiera tiene la potestad de venderlo a terceros por medio de un endoso. En este caso, no se genera una diferencia de precio que deba ser solventada por el cliente.

Mutuo hipotecario no endosable:

La entidad que aprueba el crédito otorga los recursos para financiarlo y no lo puede transferir a ningún tercero.

Cada una de estas modalidades de financiamiento tiene sus ventajas y desventajas, por lo que es importante que las estudies a fondo, a fin de definir cuál es la indicada para ti. El leasing habitacional no entra en estas soluciones porque no representa un crédito hipotecario propiamente tal.

4. Intereses

En el mercado financiero existen distintos tipos de tasa de interés (fija, variable y mixta), las cuales pueden fluctuar en el tiempo. Aunque existen normas que las regulan, cada institución financiera ofrece distintas soluciones dentro de los márgenes establecidos. Estúdialas a fondo: así elegirás la que mayores beneficios represente.

5. Gastos adicionales

Los créditos hipotecarios conllevan gastos asociados al financiamiento, tales como los seguros, los peritajes a la vivienda y el impuesto de timbres y estampillas, entre otros.

Ya sabes lo necesario para enfrentarte a la compra de una vivienda por medio de un crédito hipotecario. En todo caso, busca una solución en que la mayor parte de las mensualidades sean, desde el primer momento, abono a capital. Si la tasa de amortización es muy baja, los intereses pueden consumirte, y es posible que luego de pagar muchas cuotas aún no seas dueño de la propiedad.