Cómo cuidar las plantas en primavera

Ya llegó la primavera y con ella los primeros rayos de sol. La llegada de estos rayos hace revivir a gran parte de la flora y plantas como arbustos, árboles, cultivos, plantas y flores. Esta última es la que más alegría transmite gracias a sus colores, formas, tipos y curiosidades.

Poco a poco vamos dejando las heladas del invierno y notamos la subida de las temperaturas. El frío puede dañar las especies de nuestro jardín, pero el calor también puede ser peligroso.

Por eso, te vamos a dar unos consejos para que tus plantas estén fuertes y sanas y disfrutes de un jardín exuberante

10 Consejos para cuidar nuestras plantas

Sin olvidar que cada especie tiene sus propias peculiaridades, todas ellas requieren una serie de cuidados básicos y medidas de apoyo que debemos tener en cuenta:

Podar las plantas

La primavera es el momento perfecto para podar tus plantas. Eliminar ramas y demás partes de árboles y arbustos que no sobrevivieron a las heladas se traduciría en un mayor flujo de aire para ellas, además de proporcionarles más espacio para su correcto crecimiento.

Regar las plantas

Las plantas en primavera necesitan ser regadas diariamente. Incluso si ha llovido, estas han de ser regadas. Cabe recalcar que en zonas con altas temperaturas esto se vuelve algo fundamental, ya que el terreno se seca con extrema facilidad, y esto hace que parte del agua resbale por la superficie, sin que llegue todo lo deseado a las raíces de las plantas.

Como regla general, debemos tener en cuenta que es mejor regar una vez bien que varias veces mal, ya que un exceso de agua también es dañino.

Cortar y abonar el césped

Es necesario segar como mínimo una vez a la semana el césped. Como consecuencia, el suelo puede perder nutrientes, por lo que hay que aplicar abono a la tierra para mantenerla en perfecto estado.

Eliminar las malas hierbas

Las malas hierbas suelen crecer mucho más rápido que las plantas ornamentales, lo que puede dar una imagen de dejadez y abandono. Además, el jardín obtiene menos nutrientes, se ve más apagado sin el verde brillante de las plantas y se desordenan los espacios, afectando con el tiempo la salud de las plantas.

Alimento en forma de abono orgánico

La fertilización es un método esencial para el cuidado de las plantas. Este método proporciona los nutrientes y sustancias que tal vez la tierra de tu jardín no contenga. El abono está constituido principalmente de nitrógeno, fósforo y potasio, los cuales ayudan al crecimiento, fortalecen las raíces y reponen las sustancias que el suelo ha perdido.

Cuidado con el exceso de sol

La mayor parte de las plantas sufren de manera excesiva la exposición a los rayos del sol. Por ejemplo, aquellas que tienen un follaje dorado tienen menos clorofila, fundamental para la fotosíntesis. Es por ello que debemos tener en cuenta la posición en que colocamos nuestra planta. Como norma general, se recomienda no exponerlas directamente al sol sino situarlas en zonas sombreadas.

Siembra y trasplante de plantas

El trasplante se suele realizar para ayudar a fortalecer el crecimiento de nuestras plantas, aunque no significa que se pueda llevar a cabo cuando nos apetezca. Debemos tener en cuenta su ciclo natural, por lo que hay momentos en el que no conviene trasplantar como cuando están en pleno proceso de floración y crecimiento.

Arroja una fina capa de virutas de madera.

Conseguirás una especie de protección natural, que ayudará a mantener las raíces de plantas que vayan a florecer. También retendrá la humedad en el suelo y evitará la extensión de las malas hierbas.

Prevenir plagas

Las plagas empiezan a aparecer de forma mucho más decisiva y punzante en el inicio de la primavera, ya que las cálidas temperaturas ayudan a que proliferen diversas enfermedades como los pulgones, cochinillas, lombrices, ácaros, moscas blancas, caracoles, babosas, etc. El uso de insecticidas para las plantas infectadas es un gran remedio para curarlas y evitar que se propague por el resto del jardín. Otro remedio casero y eficaz es la aplicación de agua y jabón al terreno infectado.

Limpia el jardín. 

Elimina restos de hojas, pétalos, semillas o flores marchitas para oxigenar la tierra. Barre las hojas, elimina las semillas y los desperdicios y ara las primeras capas de tierra.

Si tienes árboles o arbustos, es conveniente que podes las plantas, hojas o ramas secas que no hayan aguantado las heladas. Permitirás que llegue el sol y el aire correctamente a todas las plantas.

Si tienes que plantar nuevas plantas en esta época, no añadas tierra y procura hacerlo a la misma altura que el terreno.

Con estos consejos, tu jardín tendrá un aspecto sano, colorido y alegre. No olvides ayudarte de herramientas especiales de jardinería para seguir de manera eficaz algunos de los pasos sugeridos. Una porción de tierra, unas plantas y flores, la llegada de la primavera y un jardinero que confíe en Interflora, son las claves para tener un jardín perfecto.