3 plantas perfectas para cada lugar de tu casa


Como nos gusta pasar tiempo en nuestra casa con nuestros más cercanos, ya sean familias humanas o nuestras amadas mascotas, es natural que queramos tenerla con un ambiente saludable, agradable y acogedor. Hemos visto este último año lo factible que es decorar casas con elementos que contribuyan a nuestro bienestar físico, emocional y mental,  que mejor que hacerlo con seres vivos verdes, nos referimos a las que nunca pasan de moda, a las plantas.

1. Mala Madre de pasillos

Te aseguro que es una planta que está en la retina de todos o por lo menos en nuestro imaginario, siempre había una colgada en alguna esquina en la casa de una tía o en el pasillo de la abuela. Se le llama también Lazo de amor o Cinta, la Mala Madre es reconocida por necesitar luz pero no sol directo y muy pocos cuidados, riego de dos a tres veces en épocas de mucho calor y mucho menos en el invierno debido a la humedad. Además de decorar las alturas de tu casa con su aspecto tan salvaje como solemne, se encargará de purificar el aire de tu casa diariamente ya que otra de sus cualidades es su duración, es eterna.

2. La distinguida Monstera

Es un ejemplar muy bien evaluado en cuanto a la decoración en tu hogar, su hoja enorme y agujereada, necesita de cuidados tan excéntricos como posibles de hacer, es necesario humedecer sus impactantes hojas a menudo tenerla en un  lugar solo para ella. Se recomienda por tanto dejarla sobre una cómoda o en una esquina pared donde puedas apreciarla en toda su majestuosidad. Entres los beneficios que ofrece para ti, se encuentra el relajo y la armonía, sus enormes y tropicales hojas te harán sentir siempre en compañía.

3. Peperomia infaltable

De hoja gruesa y carnosa, la Peperomia o mejor conocida como Cucharita ofrece una gran posibilidad decorativa en tu casa sin grandes cuidados. Sus hojas gruesas acumulan el agua, por tanto no necesita mucho riego, en verano unas pocas veces al mes, en invierno casi nunca ya que la humedad le siente a la perfección. La luz del sol que necesita es poca e indirecta, muy medida para su belleza.